sábado, 13 de septiembre de 2008

EL APRENDIZAJE Y EL DESARROLLO DE LAS COMPETENCIAS.

El aprendizaje y el desarrollo de las competencias[1]
Reflexión.
Sobre las competencias

"Parte de la razón por la que en la actualidad la competencia se considera un asunto de tan inmensa importancia potencial quizá sea la suposición existente en gran parte de la literatura de que se está viviendo una época de grandes e intensos cambios tecnológicos que están reconfigurando radicalmente los mundos socioeconómicos en los que operan las competencias y que los ciudadanos del siglo XXI deben adaptarse a esta nueva realidad".[2]

Las necesidades del educando contemporáneo exigen una formación holística que contemple tanto la formación humana como la formación académica para que cuando en un dado momento le corresponda actuar en la sociedad y en cualquiera de sus ámbitos lo haga con pleno dominio de competencias de tal manera que su acción en el mundo socioeconómico del siglo XXI sea de triunfo.

Sobre el aprendizaje en sí
Se aprende algo cuando el sujeto asimila información de la realidad a determinadas estructuras en el cerebro que luego permiten, a partir de la evocación de esa información incorporada, comprender nuevas realidades. Creemos que, al aprender, el ser humano está optando por una forma concreta de apropiación de la realidad, del mundo. Reconocemos que al aprender, el ser humano almacena determinados datos, pero no creemos que eso constituya propiamente el aprendizaje. ¿Qué es entonces lo que realmente lo constituye? Si es el alumno quién aprende y lo que aprende lo construye él mismo, ¿por qué hablar de mediación? Evidentemente el maestro actúa comunicacionalmente de una determinada manera que según él media el proceso de aprendizaje del alumno, ¿pero qué es lo que media? Los conocimientos ciertamente no, porque éstos están siendo construidos por el propio alumno.

Cabe mencionar que efectivamente los seres humanos podemos aprender en todos los escenarios que se nos presentan pero si durante los mismos encontramos guías que pueden apoyarnos en los momentos de duda podemos realmente construir aprendizajes ya que también aprendemos en lo individual pero podemos enriquecer aún mas el aprendizaje en lo colectivo.

Sobre el aprendizaje significativo.

Se nos ha dicho que en los enfoques educativos propios de la psicología humanista-existencial que el ser humano aprende significativamente sólo aquello que percibe como necesario para la sobrevivencia o el desarrollo del sí mismo, pero hay otras corrientes teóricas propias del constructivismo que conciben el aprendizaje significativo más bien en los términos de un aprendizaje donde los contenidos nuevos pueden ser asimilados a los viejos, dentro, siempre, de la estructura cognitiva del sujeto. Nos preguntamos por tanto qué relación hay entre estas dos posturas aparentemente distintas. Si bien no hemos encontrado literatura que las una conceptualmente, creemos que ambas tienen como eje de su reflexión al sujeto y sus estructuras afectivo-cognitivas desde las cuales entienden y resuelve la realidad.
Los conocimientos se convierten en significativos cuando nos ayudan a resolver situaciones de la vida misma y efectivamente existen posturas educativas que nos exponen ampliamente como generar realmente dichos aprendizajes, por tal motivo la concepción del maestro como mero transmisor de conocimientos quedó totalmente obsoleta, porque para lograr aprendizajes significativos el docente mismo, construye al mismo tiempo que propicia el acercamiento de la nueva información a la ya asimilada por los estudiantes logran juntos construir nuevos aprendizajes.

En busca de una definición de competencia

Quizá entonces debemos comenzar por afirmar que justo las competencias no son conocimientos. En este sentido, la definición que el propio Perrenoud da de competencia de hecho le otorga un valor relativo a los conocimientos: "definiré una competencia –afirma él- como una capacidad de actuar de manera eficaz en un tipo definido de situación, capacidad que se apoya en conocimientos, pero que no se reduce a ellos".[3] El considera que los conocimientos “son representaciones de la realidad, que hemos construido y recopilado de acuerdo a nuestra experiencia y a nuestra formación"[4], y por ello establece una diferencia sustantiva entre éstos y aquellas, ya que las competencias, para él, sólo "utilizan, integran, movilizan conocimientos".[5]
“Gonczi definió a la competencia como una serie de atributos (conocimientos, valores, habilidades y actitudes) que se utilizan en diversas combinaciones para llevar a cabo tareas ocupacionales”.[6] De hecho, este mismo autor en 1994 “acuñó el enfoque de competencia integral u holístico, definiéndolo como una compleja estructura de atributos (conocimientos, actitudes, valores y habilidades) necesarios para el desempeño en situaciones específicas”.[7]
Como lo menciona Perrenoud y Gonczi, puedo concretar que una competencia es un conjunto de habilidades afectivas, cognitivas y conductuales que caracterizan el actuar de un sujeto en un contexto determinado.
La competencia moviliza los saberes
“Sería mucho más contundente decir que las comprensiones del actor son parte constitutiva de la acción”.[8]

Las competencias no se adquieren, ni se construyen de pronto y de la nada, sino que se desarrollan a partir de organizaciones de esquemas de acción anteriores, de la misma manera que los nuevos conocimientos no se construyen, sino a partir de unos conocimientos anteriores. Entendido así, tanto las competencias como los conocimientos nuevos son el resultado de la transformación adaptativa de los esquemas de acción. Por acción entendemos aquí no sólo la actividad física externa del sujeto, sino el conjunto de operaciones afectivas, cognitivas y conductuales que se ven comprometidas en el proceso de encarar la realidad y actuar en ella.
Si se dice que las competencias no se adquieren de la nada sino se construyen al igual que los conocimientos el papel del mediador de este proceso será diseñar una guía didáctica de su asignatura con un enfoque holístico que contemple contenidos afectivos, cognitivos y conductuales y que promueva, motive, construya y evalúe el desarrollo de dichas competencias y conocimientos.
El aprendizaje: construcción del sí mismo
"A través de la interacción con otras personas –postula Moreno-, los seres humanos forman un esquema conceptual referencial y operativo (ECRO) mediante el cual configuran una visión determinada de sí mismos, de los demás, de la sociedad y de la realidad en general. Este esquema es algo así como el cristal a través del cual percibimos la realidad y le damos un significado y matiz propios".[9]

El aprendizaje colaborativo se logra al interaccionar con los demás y el desarrollo de competencias y conocimientos se logra de forma más significativa cuando se trabaja con pares ya que la aportación de saberes individuales enriquece aprendizajes colectivos y cuando el estudiante enfrenta los desafíos de la sociedad está preparado para hacerlo con éxito.
Aprendizaje situado

El aprendizaje situado, implica la búsqueda de personas capaces de aplicar los conocimientos pero no tanto de ponerlos bajo la óptica de una crítica social y ética. En este sentido, es claro el mensaje de Delors respecto de la importancia que a la par del aprender a conocer y hacer, tienen el aprender a convivir y a ser. "La educación a lo largo de la vida –afirma él- se basa en cuatro pilares: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos, aprender a ser".[10] Él mismo dirige una crítica a los sistemas educativos formales que sólo privilegian uno de estos pilares: "Mientras los sistemas educativos formales propenden a dar prioridad a la adquisición de conocimientos, en detrimento de otras formas de aprendizaje, importa concebir la educación como un todo".[11]

Los sistemas educativos han privilegiado formas de aprendizaje que contemplan de manera amplia el desarrollo de conocimientos declarativos dejando de lado los contenidos procedimentales y actitudinales que es lo que realmente nos ha dado desaciertos en la educación por los resultados que demuestran los logros obtenidos hasta este momento en las evaluaciones nacionales e internacionales, es por ello entonces que debemos promover un aprendizaje situado que vislumbre realidades que permitan la acción y que a traves de estas se desarrollen determinadas competencias.



¿Estamos preparados los docentes para entregar respuestas a las demandas de la sociedad global y del conocimiento?


[1] Disponible en: http://www.arquepisteme.iteso.mx/reportesobrelascompetencias.doc
[2] Carson, John (2004), "Definición y selección de competencias: reflexiones históricas sobre el caso del IQ" en Definir y seleccionar las competencias fundamentales para la vida, Simone Rychen, Dominique & Hersc Salganik, Laura, Coordinadores, FCE, México, p. 78
[3] Idem, p. 7
[4] Idem, p. 8
[5] Ibídem
[6] Gonczi, A. citado en Diseño, implementación y evaluación de programas por competencias profesionales integradas, de González Gutiérrez, Mercedes; Espinosa Hernández, Jesús; López, López, José Luis y otros (2002), UG, México, p. 23
[7] Idem, p. 33
[8] Barnett, Ronald, Op. Cit., p. 114
[9] Moreno López, Salvador (1997), "La experiencia interna del maestro: un aspecto descuidado en la formación de profesores universitarios" en Desarrollo del potencial humano V.4., Lafarga Corona, Juan & Gómez del Campo, José, Trillas, México, p. 107
[10] .Delors, Jacques (2001), La educación encierra un tesoro, UNESCO, México, p. 102
[11] Idem, p. 103

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muchas felicidades, muy completo el trabajo y bien desarrollado.
Saludos,
Antonieta Viñals